NO ES CIERTO QUE PARA CONSERVAR LA SOBERANÍA DE UN PUEBLO (o el respeto que se merece cualquier persona), HAYA QUE ACLARAR LAS CUENTAS CON LOS REYES Y REINAS DE LA BOLSA —DINERO— . (¿O acaso merecemos ser castigados por pobres o endeudados?).
Continúe, Sr. Anguita (o aquellos o aquellas que tengan un discurso similar que detenga a los avaros). Hay coincidencia ideológica en un sector amplio de población. Quizás no está titulada ni sujeta a las directrices de unas siglas de partido político, pues continuamos con la costumbre de arrancar la etiqueta al pantalón de trabajo (o de los domingos) antes de encajarlo en nuestro cuerpo (nací iniciada la década de los sesenta).
Sin duda, la soberanía de los pueblos está mermada con la dominancia de la esfera económica. Si los muertos que la defensa de la democracia alberga en sus entrañas vinieran a este funeral, todos y todas portearían la misma pancarta. Hay muchos vivos que se sumarían:
"No a esta loca economía que nos convierte en excrementos consumistas.
Somos seres humanos.
Somos ciudadanos/as".