¡Qué me gusta internet! Matizo, qué me gusta este medio cuando se muestra amable, dadivoso, cuando difunde sin codicia, cuando reparte sin beneficio, cuando globaliza sin pasar factura, cuando regala sin sentirte deudora, cuando portea cultura hasta el confín del mundo, cuando permite nutrir las neuronas, entrenarlas, provocarles conflictos cognitivos proporcionando en paralelo entramados de redes que si buscas, resuelven los chispazos de razonamientos y te hacen crecer. Sí, qué me gusta google, las wikis, la blogosfera, los buscadores que han transformado el mundo EDUCANDO. Lo escribo en mayúsculas. No dudo en hacerlo. Es el Instituto Libre de Enseñanza del siglo XXI. Copio y pego de la Wiki para recordar lo que supuso. (Enlace a fuente AQUÍ):
"La Institución Libre de Enseñanza o ILE fue un famoso intento pedagógico que se realizó en España, inspirado en la filosofía de Karl Christian Friedrich Krause (Krausismo)
que tuvo una repercusión excepcional en la vida intelectual de la
nación, en la que desempeñó una labor fundamental de renovación. Fue
fundada en 1876 por un grupo de catedráticos (Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate, Teodoro Sainz Rueda y Nicolás Salmerón, entre otros) separados de la Universidad Central de Madrid por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a cualquier dogma oficial en materia religiosa, política o moral.
En consecuencia, tuvieron que proseguir su labor educativa al margen
del Estado creando un establecimiento educativo privado laico, que
empezó en primer lugar por la enseñanza universitaria y después se
extendió a la educación primaria y secundaria.
Apoyaron el proyecto los intelectuales más progresistas del país: Joaquín Costa, Augusto González de Linares, Hermenegildo Giner, Federico Rubio y otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social.
Historia
Tras la puesta en marcha del modelo político de Cánovas
en 1875 mediante el "Decreto Orovio", se suspendió la libertad de
cátedra en España «si se atentaba contra los dogmas de fe», para
afianzar un principio integrista que hacía de la nación un proyecto
sostenido en la voluntad divina, como defendía Cánovas. Su aplicación
apartó a muchos intelectuales de la Universidad, originando la creación
de la Institución Libre de Enseñanza, en 1876.[1]
A partir de 1881 empezaron a enseñar en la ILE profesores formados en ella (Manuel Bartolomé Cossío,
que sucederá a Giner al frente de la Institución, Ricardo Rubio, Pedro
Blanco, Ángel do Rego, José Ontañón, Pedro Jiménez-Landi, etc.),
realizando una labor que consolidó el proyecto y aseguró su futuro, de
forma que hasta la Guerra Civil de 1936 se convirtió en el centro de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España de las más avanzadas teorías pedagógicas y científicas extranjeras.
Así lo testifica la nómina de colaboradores del Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: Bertrand Russell, Henri Bergson, Charles Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María Montessori, León Tolstoi, H. G. Wells, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio d'Ors o Ramón Pérez de Ayala, algunas de ellas íntimamente vinculadas con la Institución, como Julián Sanz del Río, Antonio Machado Álvarez, Antonio Machado y su hermano Manuel Machado, Julio Rey Pastor, Constancio Bernaldo de Quirós, Luis Simarro, Nicolás Achúcarro, Francisco Barnés Salinas o Alice Pestana.
Asimismo, a través de una red de institutos asociados a la ILE se investigó sobre el pasado español (el llamado Centro de Estudios Históricos, dirigido por el fundador de la escuela filológica española, Ramón Menéndez Pidal) o se puso en contacto a las elites artísticas con las vanguardias europeas (Residencia de Estudiantes, organizada por Alberto Jiménez Fraud) y científicas (Junta para Ampliación de Estudios, organizada por el institucionista José Castillejo).
La generación del 27
es, en cierta manera, una emanación de la Institución Libre de
Enseñanza, y obra de la ILE fue, sin duda alguna, alcanzar la sintonía
cultural y científica con Europa poco antes de que todo este esfuerzo de
modernización se viniera abajo con la Guerra Civil Española,
durante la cual se confiscaron todos sus bienes y la mayoría de los
institucionistas tuvo que marchar al exilio, mientras que los que se
quedaron hubieron de enfrentarse a la censura, la persecución solapada o
abierta o el ninguneo de su labor, que era considerada antinacional y
antihispánica por sus detractores. Fuera, el exilio se dispersó por
Europa y sobre todo Hispanoamérica, donde ejerció una labor fecundadora
de la vida cultural de esos países.
¿LEYERON? Emocionante, sí.
Su principio: la red de institutos asociados (El Centro de Estudios Históricos, La Residencia de Estudiantes, La Junta para Ampliación de Estudios).La diferencia del ILE con el Internet que he descrito, el que me gusta, se centra en que hoy el acceso es para todos y todas. Los pobres con poco también podemos Educarnos, participar, bucear por y entre culturas.Sí, tildo el concepto de carestía económica, el de escuela pública, el de institutos gratuitos, el de universidades de calidad del Estado y accesibles... . Sí, acentúo la educación y la cultura como vía de construirnos siendo PERSONAS, no mercaderías ni futuribles elementos productores... . Me encanta no tener que pagar mucho para aprender de forma autodidacta si se desea. Por contrastar con movimientos de otros siglos, si se indaga en los nombres reseñados de la vasta cultural de los siglos XX, XIX y anteriores... poquitas personalidades se libran de ser riquines, pijillos adinerados que pudieron costearse estudios de élite. Internet permite aprender, leer, acercarte al arte, a la filosofia, a la ciencia... Cuesta crear, inventar, estudiar, crecer intelectualmente... si hay que trabajar duro para comer, pero si en lugar de alienarte con tanta telebasura, tomas tu portatil "todo barato y viejo" y no te dedicas a "tontear" con cientos de perfiles de falsos amigos, pero que sirven para ganar los concursos de la tele o los que se han puesto de moda en el medio para que los "fuertes económicamente" acumulen datos de personas según un nicho de interés (eres mercadería agrupada por tu impulso íntimo, gusto e interés profesional. ¡qué listos!). Bien, si no te dedicas a tontear y discriminas en virtud del elemento que necesitas (no los que te afirman que necesitas, eso es publicidad), no usas a los amigos, agradeces los gestos dadores y te apartas de los manipuladores, Internet se convierte en un mejorado ILE en el que también cabe el placer, las risas, la vida.Y escribo esto porque me toca agradecer a personas que no conozco, que se dedican a difundir Literatura en Andalucía y desde Cádiz, agradezco a la Revista Azahar y tantos impulsos como ella, que construyen este magnífico mundo virtual.Revista AzaharMuchas graciassilvia lázaro díazescritora andaluza