La tarea cotidiana en cualquier centro educativo debe inspirarse en principios creativos, potenciar la imaginación, buscar soluciones que sorprendan. En tiempos de bonanza, pasa desapercibido este trabajo, pues se razona con los pies. En tiempos de "crisis", se echan de menos las otras soluciones, las divergentes, novedosos, aquellas que resuelvan los viejos problemas que la humanidad no logra atajar, que con la bonaza se olvidan y con la escasez, se agravan.Del año 2004 es el libro que tengo en mis manos. Su título: ES POSIBLE. Lo prologa Ana Mora, excepcional docente que apuesta por la creatividad, y Gioconda Belli, excepcional escritora tocada con la varita mágica de la narrativa (don literario). Su contenido: textos escritos por personas inscritas en los centros de educación de adultos. Sí, es posible.Gracias. ¿Por qué gracias? Muchos docentes despliegan medios para potenciar esta práctica educativa. Los aplaudo. Educar el pensamiento divergente (la creatividad, la imaginación...) es un acierto y es premisa para incorporarla en cualquier didáctica.
En esta ocasión, la noticia que destaco es un premio (no me gustan, pero reconozco que motivan. Espabilan la actividad al focalizar el interés, en el caso que me ocupa, escribir con arte, literatura.
Modalidades infantil (de 10 a 12 años), junior (de 13 a 15 años) y juvenil (de 16 a 18 años).Los ganadores de la modalidad infantil fueron Carlos Crespo Castillo, María Luisa Luque Campos y Alicia López Esteban.En junior: Julia Moreta del Pino, Marina Forero Raso y Helena López Algaba.Y en la juvenil, Sara Martín Alonso, Paula Pérez Campos y Lorena Treviño.Los colegios de los ganadores galardonados han sido: IES Torre Atalaya, Liceo Francés y el IES Huelin