Va en riguroso directo:
Roberto González (†),
Pedro Ramírez,
José Ramírez,
Agustín Carrillo,
Manuel Arrabal,
Carlos Becerra
y Oliver Lepinat
Cuando aprietas los contenidos para generar frases cortas con significados extensos sucede lo previsible:
la narrativa poética polisémica.
Acabo de releer el capítulo 11 de PARA TERESA ("Chamada con Tabletom"). En él narré la historia de las mil Teresas muy jovencitas que vivían en Málaga en 1976, año en el que se creó la banda musical de Tabletom. Rebusqué en mis emociones y escribí el capítulo en un estado alterado de conciencia escuchando su música.
Lo destripo. Va por ti, Rockberto y por todos los componentes (Roberto González (vocalista del grupo y conocido también como "Rockberto"), Jesús Ortiz (bajo y violín); Javier Denis (oboe y saxos); los hermanos Pedro 'Perico' (guitarra) y Jose Manuel 'Pepillo' Ramírez (flauta) y el batería y percusionista Paco Oliver (sustituido por Salvador Zurita algo después).
Málaga en esos años era una ciudad muy chica. Nos conocíamos todos. La revolución estaba en la calle y Tabletom ofrecía su música inventada trastornándonos en lo más sublime. Hoy sé que Málaga imprime creatividad. No pasan ni tres meses viviendo en esta ciudad cuando surge imperiosa la iniciativa de inventar. Seas nativo o pasajero, el boqueroncillo surge. No es todo bueno lo que surge. Puede que te adentres en los procesos divergentes y te falte sapiencia. No es el caso de TABLETOM. Tabletom inventó nuevas maneras de hacer música. Todos sus componentes eran en esos tiempos (y ahora) unos estudiosos musicales de carrera, expertos, sabios, eruditos (frikis musicales). A la par, cuidaban con mimo sus habilidades instrumentistas e influían en las audiciones que se escuchaban en los locales de reunión (bares, pubes...). En Málaga no cabía la mala música. ¿Saben? Eso es hacer mucho por una ciudad.En el apunte que la wikipedia hace sobre la historia de Tabletom, dice textualmente en su última frase: "El destino del grupo a fecha de hoy se desconoce." (http://es.wikipedia.org/wiki/Tabletom). Son muy buenos y Pepillo, Perico... son FANTÁSTICOS MÚSICOS. Si no reciben apoyo, acogida merecida e ingresos económicos para que sigan inventando música es que los que regentan las instituciones competentes y las industrias culturales deben ser unas bestias sordas. Comparen temas marca Tabletom, año, su calidad... y hagan historia de la música a nivel internacional. ¡Se salen de madre!Sigo en riguroso directo. Cuando supe de la noticia de la muerte de Rockberto, callé. Tampoco he asistido a las reuniones de tono íntimo que se han hecho en su recuerdo. Le escribo. Te escribo en directo, Rockberto y llevo vuestra música, Tabletom, a mis intentos de ser creativa literaria (mejor o peor). Os integro en mis novelas, poemarios... porque me ha indignado que vosotros, vuestra música, caiga en el olvido. No. No debe suceder.Destripo el capítulo 11- Chamada - con Tabletom.Riguroso directo (¿me arrepentiré?)Se inicia con la definición de chamada dada por Julio Casares, acontecimientos adversos: la grave crisis económica de 1975 y años siguientes. "Chica" encarna a la mujer mayor comprometida con la política, buscavidas y lesbiana que tuvo que huir de su ciudad porque en esos años (y no rectifico) cabía un único imperio: el imperio del machismo. Teresa era mucho más joven y recoge el espíritu de las personas que reivindican su condición de mujer libre. Quería saber. Deseaba aprender y las contradicciones de los ídolos le provocaron una depresión de caballo: Ante la depresión, la acción, y se salvó.La música de Tabletom es adiptiva y en el segundo párrafo, la figura narradora describe la furia de la tristeza que provoca el aburrimiento cuando te apartas de lo que te enganchó a la vida: "...cerebro no apto ni para el placer de los gusanos...". Tabletom surge de una comuna narco-hippy. La crisis de 1975 (y años siguientes) y las crisis vitales se estaban paliando a base de narcóticos (sustancias, ideologías y estilos de vida continuistas de lo mediocre). Narcóticos "chungos". Hay quienes los sustituyen con la magia o con dioses. Siguen siendo narcóticos chungos, interpreta la moralina de lo que escribí en la novela, aunque no se sepa muy bien donde está la ideología o el estilo de vida "no chungos". LA MÚSICA SALVA y ésta es la razón por la que cada capítulo tiene una apertura con un tema musical o una banda. LA MÚSICA ES ARTE y existiendo la música, la vida se abre camino. Mi único narcótico es la música (eso intento).
besillos