El uso corrupto de la “cultura” para dotar de currículum al que convenga
¿Habrá que sanear el proceder del mundillo cultural?
ANTECEDENTES
Aunque por doquier puedes escuchar referirse a la cultura en mayúsculas, la cultura es una infra-categoría catalogada como “mundillo” y por lo que se comprueba por lo leído en la revista EL OBSERVADOR que ha publicado una Exclusiva Ful que trata los subtemas no difundidos de wikileaks (http://www.revistaelobservador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4339&Itemid=64), la “cultura” está mal usándose para dotar de currículum al que convenga.Suelo investigar cuando enlazo para documentarme. Suelo omitir el dato. Aporto uno de los métodos usados para ello. Está accesible, es legal y la administración está obligada a difundirlo. Es el siguiente: Base de datos de las editoriales, Ministerio de cultura, Agencia de ISBN, y cuya novedad es ésta:
‘Debido a una importante reorganización de la Agencia Española del ISBN, las bases de datos de títulos y de editoriales dejan de actualizarse desde el día 21 de septiembre de 2010 hasta nuevo aviso... (http://www.mcu.es/libro/CE/AgenciaISBN/BBDDEdit/BDDEditoriales.html)’
A través de este enlace averiguo la categoría del libro editado, si es o no es auto-edición (cosa de pobres según el mundillo ya que este tipo de libros no dan el derecho a que se sea incluido en registros formales de autores/as). Me entero también de quién ha usado picaresca para puentear el convencionalismo y hacerse con un buen dossier de publicaciones que acompañarán a su currículum y así estarán más próximos de acceder al objetivo que toque. Esto es: invertir en una editorial creada como sociedad económica y publicar los libros propios (o que familiar o amigo/a próximo lo haga por ti). Todo esto lo puedes averiguar accediendo a la base de datos de editoriales del Ministerio de Cultura, sección ISBN. Este segundo proceder es cosa de personas con cierta holgura económica. Existen otros modos de puentear a la industria que cataloga como exitoso o de calidad a un autor/a, como el de aprovechar la editorial de la institución pública donde se trabaja para auto-difundirse. Este tercer proceder es convencional, un clásico, instalado desde los siglos de los siglos, amén, y visto con respeto.
Resumiendo: para pobres o despistados/as en su trayectoria curricular, la autoedición o editando a través del asociacionismo (sin respeto catalogado); pudientes, invirtiendo en editoriales propias registradas como sociedades, entes económicos y que perecen cuando se agota la intención; políticos/as e ilustrados/as o personajes de peso, a través de la institución en la que ejercen u otra cercana bajo influencia. La novedosa modalidad en alza es pagar a una editorial (casi todas se están apuntando al carro pues se vislumbra negocio) para que publique tu obra, cosita que tampoco me gusta porque deja a lo publicado por el asociacinismo y a la autoedición (que albergan sinceridad) como los tontos del patio. No me gusta ninguna de las anteriores formas descritas, me parecen competencia desleal al ARTE. Falta, entre otros aspectos, comentar el mecenazgo en la literatura. Será otro día.
Lo explicado no es novedoso, se sabe y lo aceptan el sistémico organismo cultural y la industria que cataloga, se lo tragan. Quizás los lectores o las lectoras que nos movemos como respuesta a la reiteración bien diseñada de los modos publicista, desconozcamos estas maneras. Aquí se les informa. Pero el mundo cambia, muta rápido, ‘corre más que las estrategias’ y se han inventado los circuitos de opinión en las redes sociales. Siento decirlo, pero están afectados también de ciertos mecanismos como que los mass-media económicamente poderosos determinan la dominancia y generan las corrientes de opinión. No se colocan como un medio de intercambio de amistades, opinión, comentarios, etc., sino como un mecanismo de acceder para vender. En la tele, dentro de poco saldrá el protagonista de turno y en chiquito, un anuncio de la lencería que lleva puesta que podrán adquirir muy baratito en la tienda on-line de canal televisivo que lo está emiiendo.
EL TEMA
LOS PREMIOS LITERARIOS
Pues bien, para acceder a la lectura de algo puramente literario, construido con el ánimo de cortejar a la creación (Verdad, Bondad, Belleza...), existían los premios literarios. Mi gozo en un pozo cuando observé que saltaban a la luz apaños poco comentados en el designio del ganador (suele ser casi siempre un hombre). Las camarillas funcionan y hasta cierto punto es lo natural: El gusto y la preferencia es variopinto. Si estás en…, es porque te identificas con el arte que se produce en este seno o nicho de interés (uso terminología actual). Si debes trabajar con…, mejor que sea con empatía. Y así puede seguir razonando. Lo natural, lo normal…En el OBSERVADOR dan una noticia difundida por Wikileaks que se sale de madre. Habla de conversaciones del ex embajador de EEUU en España Eduardo Aguirre con Pedro J. Ramírez, con el consejero delegado de Telecinco Paolo Vasile, y de una lista de autores que deberían ganar (y muchos los han ganado) alguno de los varios miles de premios repartidos por todas las provincias, pueblos y pedanías del territorio nacional. Se pone en duda los premios de alcance nacional e internacional.
Y estoy en que 'la duda es inteligencia'. Exceso de duda me bloquea y me apena. ¿Estarán los premios internacionales como el Nobel también macerados?
¿Saben? Después de esto ¿qué es lo que queda? Para mí, la búsqueda de la dignidad en la creación, el impulso de intentar trabajar respetando al ARTE, pero ARTE, ARTE, ¿estás escondidito en estos maquiavélicos culturales? Sepan, yo a lo mío, a retozar mientras escribo que me sigue poniendo. Cuando me aburra, volaré. No le encuentro más sentido a esta pulsión.Muchos besillos y a leer sin alienación. Leyendo mueves neuronas. Silvia Lázaro Díaz